miércoles, 24 de noviembre de 2010

Trabajar en Hiperdino. ¡Ñoh, qué sinvergüenzas!

El otro día, en mi intento desesperado por encontrar cualquier tipo de trabajo remunerado que me permita aumentar mis ingresos, acabé haciendo cola a las puertas de un conocido supermercado en Canarias. Me refiero a la cadena HiperDino, perteneciente al grupo DinoSol, el cual dispone de otros establecimientos en el resto de la geografía española, como SuperSol en Andalucía o CashDiplo, a nivel nacional. Y vaya con la entrevista que me hicieron...



domingo, 21 de noviembre de 2010

¿Dónde está?

Vivo en un caparazón de tortuga. Así, sin más. No sé por qué digo esto. Desconozco qué conexiones se habrán rozado en mi cabeza para que salga una frase tan incoherente. Pero ya llevo un buen rato pensando en esto: vivo en un caparazón de tortuga. Vivo en un caparazón de tortuga.

Será que la alegría de la vuelta a casa, al calor, a la playa, se va esfumando de a poquitos; queda eclipsada por las horas delante del ordenador, o leyendo, o viendo películas. Será que la rutina se va imponiendo y me siento inútil, incapaz de encontrar un trabajo, de volver a ser aquella que hace años le robaba minutos al tiempo para llevar adelante una universidad, unas prácticas, un trabajo y poder salir con los amigos. Será que hace tanto tiempo que me fui que camino como desconocida por estas calles; que miro en la agenda del móvil pero todos están lejos (Sevilla, Barcelona, Córdoba, Italia, Granada, Madrid, qué se yo) y termino fotografiando olas que rompen en las rocas. Después de cinco años y medio, regreso y es por algo, es por alguien. Qué más da. Si vivo en un caparazón de tortuga. 

Por suerte, al 2010 le quedan los días contados. E irá mejor. Irá infinitamente mejor después. Vivo en un archipiélago, donde tocan el tambor... Qué demonios. ¿Dónde está mi lugar?