viernes, 21 de agosto de 2009

Reportera dicharachera



Sin pizca de maquillaje y con unas ojeras un tanto considerables...
mi debút en televisión!

sábado, 15 de agosto de 2009

Estados alterados

No, no me refiero a la ¿simpática? serie de humor que hace La Sexta. Son más bien otro tipo de cuestiones las que me hacen estar, en estos días, en un estado latente de inquietud y, por qué no, de mal humor.

Hoy, mientras estudiaba una asignatura para mi fabulos examen de septiembre, me he vuelto a dar cuenta de que me encanta el periodismo. Disfruto escribiendo, ejerciendo esta profesión. Me fascina conocer qué piensa la gente, qué cosas suceden en el mundo, contribuir a que los demás abran los ojos... Claro que hoy es sábado y no he tenido que ir a mis prácticas en la televisión local. Porque si no, todo habría sido distinto. Las noticias, todas de ámbito municipal, las revisa una concejala, que tiene que darles el visto bueno. Si no interesa mucho... bueno, mejor lo quitamos, ¿no? ¡Ah! y si alguna iniciativa surge del ayuntamiento, acuerdate de repetirlo varias veces, que todos se percaten de nuestra magnífica gestión... ¿capacidad crítica? Ni rastro de ella.

A esta rutina de "trabajar" para partidos políticos con los que no me identifico en lo más mínimo, se han sumado otra serie de hechos. En primer lugar, como una será periodista dentro de un año (si todo sale bien), conoce el alcance y la potencia de las palabras. No es lo mismo decir banda terrorista que banda armada, y no es igual decir despidos que reducción de plantilla. Los que trabajan en los medios conocen esta verdad tanto como yo, si no más, por eso no pude evitar que se me revolviese el estómago cuando el otro día, en Telecinco, informaban de que un grupo de manifestantes habían agredido a un ministro hondureño. Ejem... ¿ha dicho ministro hondureño? Debo interpretar, pues, que la persona a la que han agredido con una patada en el culo no es uno de los golpistas que ha sumido a un país democrático en casi una guerra civil, dejando muertos a sus espaldas. Menos mal que todos los países occidentales y desarrollados estaban en contra de lo ocurrido, porque si llegan a estar a favor...

La oleada de indignación continuó con otras dos noticias, éstas relacionadas con la SGAE. Quien lea un poco los periódicos o ponga el telediario ya sabrá de qué hablo. Quien no, mejor que deje de leer y no se lleve un disgusto. ¿A qué están esperando para meterle mano a esa panda de ladrones con corbata? Es triste, muy triste, pensar que todo tipo de cultura hay que pagarla, que se ha perdido esa democratización de la que hablaban en la Escuela de Frankfurt.

Para despedirme hoy, dejo un par de videos de Mafalda, a quien cierta persona dice que me parezco ;) (no sé si por mi naturaleza de quejarme al mundo por mis pelos de alcachofa XD)








martes, 11 de agosto de 2009

De tirada nacional

El otro día me encontré en una curiosa encrucijada. Estaba intentando no olvidar del todo el italiano que aprendí en mi año teramano hablando con un chico del país de la bota cuando, sin saber muy bien cómo, empezamos a dialogar sobre periodismo (normalmente, a los que amamos esta profesión siempre, de una forma u otra, se nos suelen ir los temas de conversación por estas ramas, no hay forma de evitarlo).

Al principio fueron las preguntas típicas, qué año de carrera haces, aquí en Italia el mercado periodístico está fatal, esto no tiene salida... Pero al cabo de un tiempo me sorprendi tratando de explicarle de forma resumida de qué pie cojeaba cada cabecera. Y si ya es difícil hacerlo en nuestra lengua, imaginad en una que no se domina a la perfección.

Básicamente, éstas son las descripciones que hice:

-ABC: Un periódico de derechas, bastante monárquico, pero tiene que haber de todo. La información que publica es "objetiva" dentro de lo normal, el matiz estaría en qué es lo que publica.

- PÚBLICO: El más progresista de todos los de tirada nacional. Bastante situado a la izquierda, pero aún no es capaz de romper algunos tabúes. Muy buenos colaboradores, entre ellos el grande Ignacio Escolar, uno de mis periodistas favoritos.

- LA RAZÓN: Totalmente en descrédito, es el periódico con informaciones más sesgadas. En su patético afán de defender al PP ha olvidado el rigor periodístico y el compromiso ético con los lectores. Desde el 11M goza de mi más sincera antipatía.

Aún así, el momento estrella llegó cuando tuvimos que hablar de El País. Para mi interlocutor era una auténtica joyita: buena redacción, preocupación por asuntos internacionales, situado a la izquierda. "Sí, claro... es el periódico de referencia en España. Tiene los mejores periodistas, los mejores escritores... pero lo de que sea de izquierda, yo lo dudo" Sentencié. En Windows Live Messenger la ventanita parpadeaba sin cesar. Mis argumentos para defenderme fueron, principalmente, las informaciones manipuladas que el grupo Prisa estaba ofreciendo en los últimos tiempos de todo lo que ocurría en Latinoamérica. Los movimientos sociales no eran del agrado de este grupo editorial, puesto que al otro lado del charco disponía de muchos intereses en juego que le estaban siendo arrebatados por "el nuevo socialismo". Además, su posicionamiento ferviente con la izquierda oficial le hacía incapaz de criticar muchas actuaciones del gobierno.

Al final de todo, creo que no fui capaz de convencerlo demasiado. Aunque claro, ¿cómo se convence a una persona que está acostumbrada a tener unos medios de comunicación en manos del estado, egocéntricos y dónde decir algo en contra del Vaticano supone un verdadero sacrilegio, de que El País se sitúa más en el centro moderado que en la izquierda real?

Y para los que tampoco estén convencidos, les dejo un interesante enlace:
http://www.rebelion.org/docs/89802.pdf


¡Salud!