viernes, 30 de marzo de 2012

Huelgas, presupuestos generales y canarios aislados

Los que me conocen saben que nunca he prodigado un amor incondicional a mis Islas Canarias. Sí, son bonitas, tienen el mejor clima del mundo y bucear en la cala de Tufia es uno de los placeres que ningún ser humano debería perderse jamás. Pero como lo cortés no quita lo valiente, no escatimo en críticas que, creo, deberían hacernos abrir los ojos para poder mejorar y dejar de ser ese trozo de tierra al lado de África. Aún así, en esta ocasión voy a enarbolar la bandera tricolor con siete estrellas verdes y a decir que ya basta.





El párrafo anterior lo escribí hace unas tres o cuatro semanas, cuando comenzó todo el asunto de las prospecciones petroleras en Canarias. Como últimamente no ando muy inspirada, y además el tiempo no es que me sobre, lo guardé en borradores y ahí se quedó. Pero cómo estarán las cosas que hoy vuelvo a recuperarlo con la misma validez como si lo hubiera escrito hace unos minutos.

Prospecciones petroleras. No entraré en muchos detalles al respecto porque todas las opiniones posibles ya han sido escritas por cientos de internautas, periodistas o plumillas varios. Lo único importante aquí es que una comunidad autónoma, incluido su Presidente, se niega a permitir algo que, en teoría, no va a traer más que problemas. Aún así, desde España deciden aprobar las prospecciones. Se las trae sin cuidado la opinión de los canarios, el peligro para la biodiversidad de la zona, el impacto negativo en el turismo.

29 de marzo. Huelga General. La situación en todo el país es catastrófica. Las cifras de desempleados no paran de aumentar, y en las islas es incluso peor. Además, uno lee en las noticias cosas como que "La comunidad autónoma de Canarias fue la economía regional que registró en 2011 un mayor crecimiento de su PIB real, con un 2,1%", o que "El gasto de los turistas internacionales alcanzó en los dos primeros meses del año 1.968 millones de euros en Canarias, lo que ha supuesto un crecimiento en este periodo del 7,6 por ciento", y se le queda cara de bobo. Porque si uno mira a su alrededor, a la gente de su barrio, sólo ve decadencia y pobreza. Una sociedad que vive con miedo a perder lo poco que le queda, en la que se le pide ayuda al vecino para comprar un bote de leche, donde la economía está prácticamente muerta. Señores, nuestro motor es el sector turístico, los hoteles están llenos, batimos récord en entrada de turistas... y tenemos un 30% de paro. ¿¿?? Así que se hace una huelga general y, lógicamente, es un éxito que no se puede negar. 

30 de marzo. Presupuestos Generales. Unas 80.000 personas (según he podido leer) secundan la huelga en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. Todo un éxito para un pueblo que peca de ser bastante pasivo y sumiso. ¿Servirá de algo? ¿se dará cuenta el Gobierno de que no estamos por la labor de aceptar estas medidas cual agua de mayo? Pues la respuesta llega pronto. Al día siguiente se aprueban unos Presupuestos Generales que son para analizar en un post aparte. Hay muchas cosas discutibles, otras aberrantes y otras indignantes. Entre estas últimas se encuentra la medida de reducir en 65 millones de euros las subvenciones al transporte de los no peninsulares. Vale que en esta categoría también entran Baleares, Ceuta y Melilla. Pero ninguna de estas comunidades está a 1.500 kilómetros de distancia de la península, ni tiene unas características tan particulares. Si a esto le sumas el cierre de Spanair y la consiguiente subida en el precio de los billetes aéreos, apaga y vámonos.

Conclusiones. Los pobres de siempre, los que durante toda la vida han llevado la mierda a sus espaldas, son los que se van más afectados por los recortes y los nuevos presupuestos. Esto ha sido siempre así a escala global: para que Europa esté bien, África debía estar hundida en la miseria. Para que Alemania esté bien, España tiene que estar a sus órdenes. Y para que la economía española no estalle, los canarios se tienen que convertir en los nuevos esclavos del S. XXI. No obstante, como dije al principio, no escatimo en críticas. La nuestra es una tierra de proletarios, de albañiles, camareras, agricultores, limpiadoras y recepcionistas de hotel. Muy pocos (muy  muy pocos) son los que pueden llamarse grandes empresarios, o caciques. A pesar de esto, el 48% de los votos del 21 de noviembre fueron para el PP. Señores, la huelga es una herramienta completamente necesaria para el cambio social, pero sólo si viene acompañada de una verdadera conciencia de clase. Éstas no son palabras del S. XIX, es más, están completamente actualizadas. Viendo el panorama, no podemos permitirnos el lujo de ser irresponsables políticamente hablando, de no conocer la historia, las ideologías, nuestra posición.

Por todo ello, no me queda más que decirle, entre lágrimas, que disfruten lo elegido.

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